
Qué gazpacho más rico, de verdad que nos ha encantado. Gazpacho de sandía y dices, no sé…pero nos ha sorprendido, incluso está más fresco que el tradicional.
Y con trocitos de rosquillas El Torro lo más, ricas, sin grasas, crujientes y siempre a punto sin tener que tostar ni freír pan para acompañarlo.

No lleva agua, la sandía aporta la que necesita y además le da un sabor muy suave.

Tienes que probarlo, una ricura fresquita.

- ½ kilo de tomates
- ½ Kilo de sandía sin pepitas y sin piel
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 cucharadas de vinagre
- ½ pimiento rojo
- 1 pepino pequeño
- ½ cebolla pequeña (opcional)
- Pimienta y sal
- Lavamos las verduras y secamos.
- Troceamos los tomates.
- Pelamos el pepino y lo cortamos.
- AL pimiento le quitamos las pepitas y troceamos.
- Cortamos la sandía y reservamos
- Ponemos en el vaso de la batidora las verduras y el ajo, las trituramos, después añadimos la sandía troceada y seguimos batiendo.
- Incorporamos el aceite, el vinagre, sal y pimienta y batimos de nuevo.
- Si eres muy de vinagre puedes echar un poco más.
- Dejamos en la nevera 3 horas como mínimo.
- Lo servimos en cuencos y ponemos encima unos trocitos de rosquillas cruijentes El Torro, tan ricas que quedan de lujo con el gazpacho.


Normalmente utilizamos un molde redondo, pero este molde de María lunarillos me encanta, fue un regalo del día de la madre y aún no lo había estrenado.















… al sacarlos del horno bajan























































































































































































